La investigadora de la Universidad de Alicante, dio la conferencia inaugural del Diplomado “Estética de lo ominoso: alternativas críticas en torno a la obra de Amparo Dávila”
Entre aquello que reconocemos como real y lo que comienza a resultarnos extraño existe un territorio desde el cual numerosas escritoras hispanoamericanas contemporáneas han construido nuevas formas de narrar. A ese espacio, donde lo cotidiano adquiere rasgos insólitos sin abandonar el terreno de lo posible, la investigadora Carmen Alemany Bay lo ha denominado “narrativa de lo inusual”.
Sobre este concepto giró la conferencia magistral “La narrativa de lo inusual y su feminidad/feminismo: orígenes, características y su asentamiento en México”, impartida por la especialista de la Universidad de Alicante, España.
La actividad marcó la apertura del Diplomado “Estética de lo ominoso: alternativas críticas en torno a la obra de Amparo Dávila”, organizado desde la Cátedra Amparo Dávila de Literatura Fantástica, espacio académico dedicado al estudio y discusión de la obra de la escritora zacatecana y de las distintas expresiones de la literatura fantástica.
Alemany Bay explicó que el concepto de narrativa de lo inusual surgió hace más de una década mientras estudiaba la obra de distintas autoras y buscaba una denominación que permitiera explicar ciertas escrituras que no terminaban de corresponder con las categorías tradicionales de lo fantástico.
Su regreso a Zacatecas tuvo, por ello, un significado particular. La investigadora recordó que estuvo en la entidad hace 13 años, derivado de un convenio académico, cuando comenzaban a desarrollarse algunas de las reflexiones que posteriormente darían forma al término.
“Imaginen, 13 años después, volver aquí, estar en este recinto de la Universidad Autónoma de Zacatecas para hablar precisamente de la narrativa de lo inusual, es muy especial”, expresó.
Durante la conferencia, Alemany Bay estableció una diferencia fundamental: mientras la literatura fantástica introduce acontecimientos que rompen las leyes conocidas de la realidad, lo inusual permanece deliberadamente cerca de ella y lleva situaciones, percepciones y emociones hasta un punto en el que comienzan a resultar extrañas.
“En lo fantástico, lo real está al servicio de lo fantástico; sin embargo, en lo inusual, lo fantástico está al servicio de lo real”, explicó.
De esta manera, señaló, las narradoras no necesariamente construyen mundos alejados de la experiencia cotidiana, sino que “buscan las excepciones y las llevan al extremo”, generando una sensación de extrañeza ante acontecimientos que podrían, incluso, ser posibles.
La ambigüedad adquiere entonces un papel central. “Se trata de quebrantar la realidad, desestabilizarla, pero no rompiendo la realidad como sí hace lo fantástico”, sostuvo la especialista, al explicar que corresponde finalmente al lector decidir hasta dónde aquello que encuentra en el relato pertenece a lo real o a lo insólito.
Esta forma de escritura, agregó, ha encontrado particularmente en las narradoras un territorio fértil. Cuerpo, identidad, maternidad, infancia, memoria, emociones y violencia patriarcal aparecen entre los temas que atraviesan estas obras, acompañados frecuentemente por un lenguaje poético, metafórico y subjetivo.
Para Alemany Bay, este fenómeno se inserta en un momento especialmente relevante para la literatura escrita por mujeres. “Estamos, sin duda, ante una etapa excepcional para aquellas narradoras que escriben en español”, afirmó.
La investigadora destacó además que el concepto continúa construyéndose a partir del diálogo académico. A más de una década de sus primeras formulaciones, explicó, existen ya numerosos artículos, investigaciones y tesis doctorales que recurren a la narrativa de lo inusual como herramienta de análisis.
“Es una teoría que hacemos entre todos y todas”, señaló Alemany Bay, quien destacó una forma contemporánea de producir conocimiento en la que nuevas investigaciones discuten, amplían y aportan características al concepto inicial.
