
Fotos cortesía IZC
Zacatecas, Zac., 3 de abril de 2026.- En el marco del 40 Festival Cultural Zacatecas 2026, el Teatro Ramón López Velarde fue escenario de una propuesta musical que rompió moldes y conquistó al público: Sinfonía urbana, de la música épica al ska, un concierto que logró fusionar la solemnidad de la música sinfónica con la energía del ska, programa que tuvo una segunda función, dado la demanda del público.
La Orquesta Sinfónica y Coro Real Unidos por Zacatecas, en colaboración con la agrupación Los Amantes de la Che-Ska, ofreció un espectáculo sin precedentes en el que niñas, niños y jóvenes músicos demostraron su talento y disciplina en un programa versátil cuya segunda función fue anunciada de manera personal, al público que hacía largas filas.
Bajo la dirección artística de Sergio Eduardo Correa, la presentación transitó con soltura entre grandes obras del repertorio clásico y piezas contemporáneas, que evidenciaron la capacidad de la música para dialogar entre géneros y generaciones.
La primera parte del concierto destacó por su carácter épico y cinematográfico, con interpretaciones como O Fortuna de Carl Orff, así como selecciones de bandas sonoras icónicas como la suite de Piratas del Caribe de Klaus Badelt y Test Drive de John Powell. Estas piezas fueron ejecutadas con precisión y emotividad, que lograron una conexión inmediata con el público.
Tras el intermedio, el escenario se transformó con la irrupción del ska. Los arreglos sinfónicos, a cargo de Osvaldo Gómez, dieron nueva vida a clásicos del género y del repertorio mexicano, incluyendo temas como Pachuco de La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, desatando el entusiasmo de las y los asistentes, quienes respondieron con aplausos y una energía contagiosa.
Más allá del espectáculo, la presentación reafirmó la vocación formativa y social de la OSCRUZ, un proyecto impulsado por el Gobierno del Estado a través del Instituto Zacatecano de Cultura “Ramón López Velarde”, en colaboración con Fundación Azteca y la sociedad civil. Su labor no solo promueve la excelencia musical, sino también valores como la disciplina, el trabajo en equipo y el desarrollo humano entre la juventud zacatecana.
Sinfonía urbana se consolidó así como una experiencia sonora incluyente y poderosa, capaz de tender puentes entre lo clásico y lo contemporáneo, y de demostrar que la música, en todas sus formas, es un lenguaje universal que une y transforma.