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Zacatecas. Especie "exótica" al hábitat, destruye al atacar venados y toda la fauna silvestre

Realiza investigación el Laboratorio de Biología de la Conservación de la UAZ

 

En un estudio de la Unidad Académica de Ciencias Biológicas  (UACB) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) sobre la determinación de las especies depredadoras en la zona de la Sierra Fría, en el estado de Zacatecas, se observa la afectación de una población excesiva de perros ferales, clasificación que corresponde a los canes abandonados o de la calle que forman jaurías.

Por medio de procesos moleculares  y la utilización de una enzima de restricción, se identificó y determinó a la especie que en esa zona es superior en cantidad y sobrepasa a la de los coyotes.

Ocasiona problemas, pues al entrar como una especie exótica al hábitat, lo destruyen porque atacan a los venados y a toda la fauna silvestre que ahí se encuentra.

Al convertirse en jauría silvestre, los  perros ferales no le temen a los humanos y atacan al ganado, y de todo ello culpaban al coyote. Por ello, con este proyecto se tiene que tomar la decisión de controlarlos.

Sierra Fría es un macizo montañoso de clima seco-templado situado en el extremo sureste del estado de Zacatecas en los municipios de Villanueva y Genaro Codina, rodeado de valles que abarcan una superficie aproximada a las 112 mil 090 hectáreas.

Está cubierto por una capa vegetal principalmente de Pino-Encino, Encino-Manzanilla, Junípero-Encino así como una muy amplia diversidad de fauna silvestre tal como Puma, Venado Cola Blanca, Jabalí de Collar, Guajolote Silvestre y Aguila Real, entre otros.

Fundamentación científica

Se llevó a cabo el proyecto titulado “Uso de marcadores moleculares para la determinación de coyotes y perro en excretas colectadas en campo”, el cual forma parte de toda una diversidad de estudios en Ecología Molecular, que se desarrolla en el laboratorio de Biología de la Conservación de esta unidad.

Así lo dio a conocer en entrevista Marisa Mercado Reyes,  docente del plantel, quien explicó que la Ecología Molecular es una de las disciplinas más nuevas de la Ecología y que se enfoca en el uso de marcadores de la Biología Molecular del ADN,  para hacer estudios o investigaciones dentro de lo que es el manejo de la vida silvestre.

Comentó que es un proyecto realizado por Jesús Antonio Rocamontes Morales, ex alumno de la Licenciatura en Biología, y el cual se deriva de varios proyectos que tienen que ver con la conservación de fauna silvestre en la región.

Mediante métodos moleculares,  se busca tomar decisiones en cuanto al manejo de depredadores que causan problema o conflicto con los humanos en las áreas naturales protegidas. Lo anterior,  “al momento de hacer un control de depredadores silvestres con toda la información biológica y con la certeza de que el depredador que se piensa manejar es el que está causando el problema”, explicó Mercado Reyes.

Señaló que se hace de esta manera porque cualquier movimiento que se lleve en la naturaleza tiene consecuencias y debe conocerse  si la población (de depredadores) es el problema, con el fin de  para poder aplicar un manejo: Hacerlo sin investigar –subrayó–  trae como consecuencias una alteración ecológica.

 Por su parte,  Jesús Antonio Rocamontes Morales indicó que la parte que le correspondió fue la determinación de las especies depredadoras en la zona de la Sierra Fría, la cual se ve afectada por una población de perros ferales.

Expuso que, con un método no invasivo, se utilizaron las excretas para extraer el ADN (Ácido desoxirribonucleico). Luego,  por medio de procesos moleculares  y la utilización de una enzima de restricción, se identificó y determinó cuál es la especie que se estaba muestreando: Coyote o perro.

El resultado que se obtuvo –señaló– fue  que existe en esa zona una población “muy grande” de perros ferales que sobrepasa a la de los coyotes, lo que está ocasionando problemas, pues al entrar como una especie exótica al hábitat lo destruyen porque atacan a los venados y a toda la fauna silvestre que ahí se encuentra.

Al convertirse en jauría silvestre, los  perros ferales no le temen a los humanos y atacan al ganado, y de todo ello culpaban al coyote. Por ello, con este proyecto se tiene que tomar la decisión de controlarlos

Cabe mencionar  que, por invitación,  este proyecto fue presentado en forma de cartel en la “Conferencia Anual de la Vida Silvestre” en Pensilvania, Estados Unidos, que tuvo lugar del 25 al 30 de octubre del presente año,  debido a que la maestra universitaria Marisa Mercado es parte de la Sociedad de Vida Silvestre de nuestro país.

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