
21 de marzo, natalicio de Benito Juárez
Zacatecas, Zac.- Conocido como el “Benemérito de las Américas”, Benito Juárez no solo fue un defensor de la soberanía nacional, sino también impulsor de reformas que transformaron la estructura política, social y jurídica de México, así lo externó el docente investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Rafael Rodríguez Rodríguez, a propósito del natalicio de Juárez en un día como hoy, pero de 1806 en San Pablo Guelatao, Oaxaca.
En entrevista, el investigador de la Unidad Académica de Derecho (UAD), nos adentró en México en la primera mitad del siglo XIX, “en un país en crisis y de conflictos entre liberales y conservadores, donde la Iglesia y el Ejército tenía un poder excesivo y gozaban de privilegios que afectaban la estabilidad y equidad en la sociedad. Es aquí, que Benito Juárez emergió como un líder clave dentro del movimiento liberal, promoviendo la necesidad de un Estado más justo y equitativo, y su experiencia como indígena zapoteca, abogado y político, le permitió comprender la urgencia de reformas profundas para el país”, explicó.
Señaló que Juárez y sus Leyes de Reforma, representan un hito fundamental en la historia de México, plasmando la lucha por un Estado laico y justo en una nación plagada de desigualdades. “A través de su visión y determinación, Juárez desafió el poder establecido promoviendo un camino hacia la modernización y el respeto por los derechos civiles que perduran en la actualidad. Sin duda, el legado de Juárez sigue inspirando a las nuevas generaciones a valorar la libertad, la justicia y la igualdad”, agregó el universitario.

Rafael Rodríguez
Algunas de las leyes de reforma más importantes fueron: Ley Juárez, Ley Lerdo, Ley Iglesia, Constitución, Ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos, Ley de Matrimonio Civil y Ley de Libertad de Cultos; estas leyes de Reforma fueron esenciales para el establecimiento de un Estado laico en México, las cuales sentaron las bases para la creación de un sistema político y social más moderno.
Lo anterior, señaló Rafael Rodríguez, fue causa de conflictos con la Iglesia católica y con sectores conservadores que se oponían a dichas reformas, estas leyes fueron clave durante la Reforma Mexicana, un proceso que culminó con la victoria de las fuerzas liberales en la guerra de Reforma y la consolidación del proyecto de nación liberal en el país.
Por último, el docente detalló que, a pesar de los avances logrados, los ecos de las reformas siguen provocando debates en la sociedad mexicana, especialmente en lo que respecta a la intervención de la Iglesia en la política; y enfatizó que, aunque el Estado es laico, algunas corrientes conservadoras han buscado mantener la influencia eclesiástica en la política, generando tensiones en temas como el derecho al aborto, la educación sexual en las escuelas y el matrimonio entre personas del mismo sexo.