Observar, escuchar, validar y ayudar son acciones que pueden contribuir al acompañamiento de una persona que atraviesa por un momento difícil: Salazar Salas
Como parte de las actividades por el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, el psicólogo y tanatólogo José de Jesús Salazar Salas invitó a estudiantes de la Unidad Académica de Odontología (UAO) a reflexionar sobre el impacto de las palabras en la salud emocional y la importancia de escuchar, acompañar y buscar ayuda a tiempo.
Durante la conferencia “Dale color a tu vida, sí a la vida”, Salazar Salas señaló que no siempre es posible saber lo que una persona atraviesa a partir de lo que muestra. “Alguien puede llegar a clases, convivir con sus compañeros y continuar con sus actividades mientras enfrenta depresión, ansiedad, un duelo, problemas familiares u otras situaciones que los demás desconocen”, dijo.
Por ello, puso especial atención en aquellas palabras que suelen decirse “de broma” entre compañeros. Comentarios sobre el cuerpo, la apariencia, las capacidades o la identidad pueden parecer algo menor para quien los dice, pero adquirir un peso distinto para quien los recibe, especialmente si atraviesa por un momento emocional complejo.
“Las palabras sanan o destruyen. Ustedes eligen”, expresó al llamar a los estudiantes a ser conscientes no solo de la manera en que se relacionan con compañeros, amistades y familiares, sino también de cómo reconocen y atienden su propio bienestar emocional.
En este sentido, explicó que sentir tristeza o experimentar estrés ante determinadas circunstancias forma parte de la vida; sin embargo, cuando el malestar persiste, interfiere con las actividades cotidianas o aparecen pensamientos relacionados con hacerse daño o dejar de vivir, es necesario buscar apoyo.
Ante la pregunta de qué hacer cuando alguien cercano atraviesa por un momento difícil, el especialista resumió el acompañamiento en cuatro acciones: observar, escuchar, validar y ayudar.
Ayudar, precisó, tampoco significa resolver la vida de alguien más. Puede comenzar por escuchar, permanecer cerca y, cuando sea necesario, acercar a la persona a una red de apoyo o a profesionales que puedan brindarle atención.
Al finalizar, Salazar Salas recordó a los estudiantes que no siempre es posible conocer lo que atraviesa la persona que tienen al lado. Por ello, una pregunta, una conversación o una palabra dicha desde la empatía pueden convertirse en una forma de acompañamiento.
ACCIONES DE ACOMPAÑAMIENTO FORTALECEN LA AUTOESTIMA
La subsede del Centro de Aprendizaje y Servicios Estudiantiles (CASE) en Ciencias Básicas de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), a cargo de Maura Olivia Pinedo Vargas, emprendió una campaña dirigida a estudiantes de las unidades académicas de Matemáticas y Física, con el propósito de abrir espacios de reflexión, acompañamiento y prevención en torno a la salud emocional.
Las actividades incluyeron conferencias, el taller “ADN de la confianza” y la construcción colectiva de un tablero de expresiones, todas ellas encaminadas a fortalecer la autoestima y la cultura de apoyo entre los jóvenes.
La primera acción se desarrolló en la Unidad Académica de Física (UAF), donde la universitaria impartió una charla sobre la importancia de brindar apoyo emocional a quienes atraviesan situaciones difíciles. A partir de este ejercicio, se promovió la creación de un tablero de frases de ayuda que, además de convertirse en un espacio de expresión, permitió al estudiantado reflexionar sobre valores como la empatía, la escucha, la solidaridad y la búsqueda de apoyo profesional como medidas de prevención del suicidio.
Este tablero, instalado en el Área Común de la UAF, reúne mensajes que refuerzan el acompañamiento emocional, entre ellos: “te admiro”, “todo va a estar bien”, “descansa y sé amable contigo mismo” y “recuerda que la esperanza es la última que muere”. Estas expresiones, surgidas de manera libre, buscan generar un entorno de confianza y contención.
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la integrante del CASE ofreció ponencias con el objetivo de fortalecer en los estudiantes el reconocimiento y valoración de sus capacidades, cualidades y recursos personales.
Para Pinedo Vargas, fomentar una autoestima saludable constituye un factor protector frente a situaciones de estrés, frustración, aislamiento y crisis emocionales. En este sentido, subrayó la importancia de favorecer una cultura de apoyo y de búsqueda de ayuda oportuna como estrategia fundamental para evitar el acto suicida.
Estas actividades abordan la autoestima no solo como el hecho de “quererse a uno mismo”, sino como un elemento vinculado con la identidad, el manejo de la presión académica, la resiliencia y la disposición para acudir a un profesional en el momento oportuno, sentenció la universitaria.
CREAR REDES DE APOYO Y EMPATIZAR
Como parte de la capacitación y formación de los futuros profesionales en salud mental, y en el marco del Día Internacional de la Prevención del Suicidio —10 de septiembre—, integrantes del Comité Estudiantil de la Unidad Académica de Psicología (UAP) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), ofrecieron la conferencia “Prevención del suicidio desde un enfoque humanista”, impartida por el especialista Osvaldo Álvarez Crespo.
En la declaratoria inaugural, el coordinador de Vinculación y Extensión de la UAP, Tomás Moreno Zamudio, afirmó que hablar de suicidio implica hacerlo de manera sensible, responsable y profesional, reconociendo la complejidad de esta realidad y la necesidad de una profunda comprensión humana desde la psicología.
Para iniciar su ponencia, Álvarez Crespo subrayó que Zacatecas se ubica desde hace dos años entre los primeros diez lugares con mayor índice de suicidios a nivel nacional. Esta cifra, dijo, obliga a reconocer que el suicidio no es unicausal, sino multifactorial, de acuerdo con el enfoque humanista.
“Este enfoque, a diferencia de otros teóricos, nos señala que existen diversas situaciones o causas que llevan a las personas a intentar quitarse la vida o la de sus familiares. Entre ellas destacan los actos de violencia, entendida como toda acción o conducta pública o privada en razón de género que provoque daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico mediante intimidación o persecución”, precisó el especialista.
Indicó que los abusos sexuales y emocionales pueden considerarse factores que derivan en consecuencias fatales como el suicidio o el homicidio, pues los mensajes de desvalorización desgastan psicológicamente a la persona, llevándola al autorrechazo y a sentirse sin identidad, sin dignidad y sin libertad.
El también responsable del programa de la Licenciatura en Psicología semipresencial señaló que, en el caso de adolescentes con pensamientos suicidas, estos se presentan con mayor frecuencia en jóvenes con bajo desarrollo de habilidades sociales, quienes tienen mayor probabilidad de sufrir violencia o presentar ciberadicción.
Otros factores que incrementan el riesgo son el sexting —compartir imágenes íntimas que pueden ser usadas para chantaje—, el grooming —dar poder y control a una persona con fines de abuso sexual— y la ciberadicción —dependencia de dispositivos electrónicos—, situaciones que generan sentimientos de insuficiencia y vulnerabilidad.
Para concluir, exhortó a los presentes a fortalecer su autoimagen, crear ambientes positivos, contar con alguien con quien hablar, formar redes de apoyo y, sobre todo, buscar de manera inmediata ayuda profesional en salud mental.
Cabe destacar que esta charla representó un espacio de reflexión y conciencia sobre la importancia de prevenir el suicidio, además de fortalecer las herramientas que permitan a los futuros profesionistas brindar un acompañamiento ético y empático.
En el presídium estuvieron presentes por parte de la Unidad Académica de Psicología, Laura España Montoya y el presidente del Comité Estudiantil, Luis Guillermo Haro.
