Opinión

david y ganaderosManuel Ibarra Santos

        La suma masiva de expresiones sociales a favor de la causa del movimiento D21, aun antes de que inicien las campañas a la gubernatura, cumplió ya, por mucho, la función simbólica de crear en el imaginario colectivo de los zacatecanos la enraizada idea de que el triunfo de David Monreal en los comicios de junio próximo es ya irreversible. Esto ha generado simultáneamente, también, un fenómeno socio/político inédito, nunca antes registrado en la historia política de Zacatecas, digno de ser estudiado.

            La sociedad se mueve comúnmente en torno a realidades simbólicas que concitan simpatías, adhesiones y perspectivas de certidumbre futuras. Y, en ese sentido, David Monreal ha logrado con éxito, la construcción de un gran movimiento, que le ha motivado la solidaridad de los más disímbolos grupos de la comunidad zacatecana, desbordando los antiguos mecanismos del control de los partidos tradicionales y de las instituciones del poder público en la entidad. Y eso no es cualquier cosa.

            David Monreal sigue en su marcha contundente y avasallante rumbo a los comicios de junio. Las estructuras de los partidos opositores y los convencionales mecanismos coercitivos del poder, no han podido ni podrán contener (menos descifrar) la avalancha de sumas a favor del proyecto D21.

            Las adhesiones masivas de la sociedad en respaldo a David Monreal obedecen a la idea fundada de que este político representa la alternativa individual y colectiva de rescate e impulso de un nuevo proyecto de desarrollo para Zacatecas, construida con profesionalismo y sin improvisación, factor este último, que está muy presente en la estrategia de los grupos opositores.

            Se ha ubicado David Monreal, incluso, por encima de los partidos políticos, de sus estructuras y de sus representantes formales. Eso ha motivado que ni las contradicciones internas de MORENA le afecten.

            Todo parece indicar que David Monreal encabeza una especie de movimiento social carismático, una coalición monocrática, controlada por un solo líder, que ha dado lugar a una organización plebiscitaria de consenso, con vínculos comunitarios, que opera por encima de los partidos y la estructura de los espacios locales del poder público establecido.

            En su obra titulada Poder y Organización de los Partidos Políticos, el estudioso, politólogo y teórico italiano Angelo Panebianco (1948…) describe y trata a la perfección los movimientos sociales de corte carismáticos, encabezados por un solo líder (o una dinastía), dirigidos a propiciar ajustes y cambios de fondo.

            David Monreal encabeza en la actualidad un gran movimiento socio/político de corte carismático en Zacatecas, por encima de las estructuras del control tradicional (en términos de la teoría de Panebianco), que ha generado en la visión de muchos líderes de grupos en la entidad, la perspectiva de certidumbre, de movilidad y ascenso político en el horizonte de corto y mediano plazo. Ese es el atractivo que aporta el proyecto de D21.

            La suma masiva de expresiones sociales a la causa de David Monreal no ha sido descifrada por sus opositores, debido a que su acción y estructura ha sido montada en el andamiaje de la improvisación, del pragmatismo y la incapacidad.

            Por otra parte, David Monreal ha manejado y explotado con eficiencia en el espacio público, su extraordinaria relación de afecto que mantiene con el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, un elemento central que le ha ayudado a consolidar su posición como el aspirante puntero, con innumerables ventajas, al gobierno de Zacatecas. La percepción cuenta mucho.

            Si las cosas continúan en esta dinámica, el inicio de campañas próximas en el mes de marzo, estarán colocando a David Monreal, en una posición envidiable, para convertirse inexorablemente en el próximo gobernador de Zacatecas, inalcanzable en la contienda y hacer realidad su frase de lucha: ¡Ya ganamos!

            En un movimiento social de corte carismático como el que encabeza David Monreal, el centro y el núcleo de acción es únicamente su líder, con el que la comunidad y sus representantes desean interactuar. Con nadie más. Por eso, entre sus colaboradores, debieran tener claro, su vulnerabilidad de ser fácilmente prescindibles, sustituibles y desechables, sino operan con atingencia.

            El carisma es una cualidad extraordinaria relacionada con valores que comparten el líder y la comunidad, lo define con precisión Max Weber, el más connotado precursor de la sociología explicativa. Y el encanto se rompe hasta que la contradicción desgasta la autoridad de un dirigente. Y eso no sucederá, porque el nuevo ciclo con David Monreal apenas comienza.

           

            LA SUMA DE VOLUNTADES CON D21.

            La suma de voluntades hacia el proyecto de David Monreal continuará imparable en las próximas semanas, porque –sencillo- los grupos políticos y sus liderazgos no quieren quedarse al margen de la relación con quien pudiera encabezar a partir de septiembre próximo, el gobierno de Zacatecas.

            Las adhesiones a David Monreal están alentadas por la militancia de los incentivos, factor que no visualizan en la propuesta opositora. La lógica es evidente.

            En los últimos diez (10) días, la suma de expresiones a la causa de David Monreal ha sido extraordinaria y sorprendente. Se le han adherido sindicatos magisteriales, empresarios, jóvenes, mujeres, académicos, investigadores, alcaldes, trabajadores de las burocracias municipales y estatal, legisladores, líderes religiosos y representantes de partidos. Entre muchos otros.

            Este fenómeno pone en contexto, por otra parte, tres cosas: 1).-La crisis de los institutos políticos tradicionales; 2).-la debilidad de los representantes formales del poder, para mantener los niveles de la disciplina tradicional; y 3).-la inquietud de los grupos sociales por encontrar quien les pueda garantizar certidumbre en su proyección de futuro.

            Eso significa que la cargada aumentará de forma intensa y exponencial y más ahora cuando la Auditoria Superior de la Federación (ASF) ha exonerado a David Monreal de cualquier responsabilidad legal en el manejo del Programa Crédito Ganadero a la Palabra.

            La Auditoria Superior de la Federación ha dicho, en sus resolutivos que David Monreal no cometió quebranto ni daño alguno al erario público, cuando fue coordinador de este programa. Salió limpio de cualquier imputación de sus enemigos.

            EL TRIUNFO LEGAL DE D21.

            Con la resolución de la Auditoria Superior de la Federación, David Monreal concreta y obtiene otro triunfo excepcional que le da mayor legitimidad y legitimación.

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