
El bombardeo en Venezuela ayer sábado 3 de enero y el secuestro del presidente Nicolás Maduro (Fotos Canal 11 México)
Filomeno Pinedo Rojas
Este siglo, que ha traído a la humanidad tanto desarrollo científico y tecnológico, con las telecomunicaciones, la robótica, el ciberespacio, la inteligencia artificial, las ciudades inteligentes, los veloces trenes y los mega buques surcando los océanos, parecen iluminar y esperanzar el futuro de la vida humana que llevará al homo sapiens a un estado superior.
Pero justo en ese momento, aparece Trump en la casa blanca, con su séquito de corbata, para recordarle al mundo que el homo erectus vive y gobierna el país más decadente, violento y sanguinario de la tierra y que, violando todas las leyes internacionales y las de su propio país, acaba de bombardear, invadir Venezuela y secuestrar a su presidente constitucionalmente electo y a su esposa Cilia Flores, mismos que son llevados a Nueva York para ser juzgados por no querer entregar el petróleo y las tierras, dicho por él, y entonces… regresa la realidad.
Así fue invadido, bombardeado y destruido el pueblo de Irak, con el sofisma de que ahí existían armas de destrucción masiva y que representaban un peligro para la humanidad si su gobierno del entonces Sadam Hussein las utilizaba. Unos años después quedó claro que el único motivo era apropiarse del mucho petróleo que ahí existe y que hasta la fecha sigue siendo saqueado para beneficio de las compañías norteamericanas. Y lo mismo hacen en el noreste de Siria con el pretexto de luchar contra el terrorismo.
Bombardearon y destruyeron el país de Libia, que contaba con los estándares de bienestar mas altos del continente africano con la mentira de que el régimen que ahí gobernaba, el del coronel Muamar el Gadafi, estaba próximo a cometer un genocidio. El resultado fue la apropiación de los campos petroleros y el surgimiento del moderno mercado de esclavos.
El mismo gobierno norteamericano es el financiador y abastecedor de misiles con los que el gobierno nazi sionista de Israel ha cometido el peor genocidio de palestinos en la franja de Gaza y la región de Cisjordania para despojar al país de Palestina del litoral del Este del Mediterráneo donde el mismo Trump llegó a declarar, ya sin rubor ni vergüenza alguna, que sería para construir una “hermosa Riviera mediterránea para el turismo”.
De igual forma, hace unos meses los modernos aviones de guerra norteamericanos bombardearon Irán apoyando a los sionistas de Israel con el cuento de que los persas estaban desarrollando armas nucleares. No contaban con que Irán les respondió con una fuerza misilística que los hizo doblar las manos y pedir la paz. Casualidad, Irán es una potencia petrolera y gasística.
Recordemos que durante años, Francia, Inglaterra, Alemania, Polonia y Estados Unidos armaron hasta los dientes a Ucrania, entrenaron a su ejército y hasta hoy lo siguen financiando con mas de 600 mil millones de dólares para que hiciera la guerra a la Federación Rusa y destruirla, pero como ni todo el oro del mundo ha logrado que Rusia se debilite, por más que le impusieron 21 mil sanciones y bloqueo económico, al contrario, cada día más fuerte, Trump ya dijo que esa inversión no da ganancias y se retiró pidiendo paz.
Este pequeño resumen enmarca la intención de los norteamericanos queriendo apropiarse de Venezuela con su fuerza naval y aérea señalando a lo descarado que quieren su petróleo y tierras. En este país caribeño se encuentra la mayor reserva de petróleo y oro del mundo. ¿No se les hace extraño? Claro, luego de 20 años divulgando en todo el mundo que en Venezuela hay una dictadura, muchos seguidores de Trump, como pequeños carroñeros, se lamen los bigotes pensando que también les tocará dividendos. Da pena ajena que incluso haya mexicanos que aplaudan como focas el secuestro de Nicolás Maduro. Hay que aclararles que no les tocará nada, es mas no juntaron ni a la María Corina que pedía a gritos la invasión de su país y que por eso le otorgaron el Nobel de la paz.
Los bárbaros del norte siguen haciendo de la suya como hace siglos lo vienen haciendo, sin respetar leyes de ningún tipo, masacrando y humillando pueblos para robarles sus riquezas, como viles conquistadores del siglo XVI, XVII y XVIII. No queda más que resistir y prepararnos, porque México también está en la mira del homo erectus.
