
Julieta del Río Venegas, expecialista en información ciudadana
Zacatecas, Zac., 11 de Febrero de 2025.- El avance del registro obligatorio de líneas celulares en México no sólo es lento, es revelador. De acuerdo con datos oficiales de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, únicamente 30 millones de líneas han sido registradas de un universo de 161 millones en el país.
Julieta del Río Venegas, especialista en transparencia y protección de datos personales, afirmó que este avance limitado demuestra que hay miedo y desconfianza ciudadana.
La ex comisionada del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales explicó que, aunque se anunció una estrategia de difusión en espacios públicos, el registro sigue sin avanzar.
Agregó que la baja participación responde a un factor central: la desconfianza. Millones de mexicanos enfrentan diariamente llamadas de extorsión, fraudes y mensajes engañosos, lo que ha convertido al teléfono celular en una herramienta de riesgo constante.
"Bajo estas condiciones, solicitar datos personales a compañías de telefonía, sin plena claridad sobre los mecanismos de resguardo, seguridad y responsabilidad en su tratamiento, genera desconfianza", advirtió.
A estas preocupaciones se suman fallas y vulnerabilidades detectadas desde el inicio del padrón, incluidos reportes sobre posibles filtraciones de datos personales. Además, especialistas han advertido que mecanismos como el uso de números virtuales permiten evadir el registro.
La especialista resaltó la ausencia de una autoridad sólida, visible y confiable en materia de protección de datos personales. Sin supervisión efectiva ni sanciones claras, cualquier política basada en la recolección masiva de información enfrenta un déficit de legitimidad.
Aclaró que la lentitud en el registro no debe interpretarse únicamente como falta de cumplimiento, sino como una señal de alerta que refleja una ciudadanía que duda y que opta por proteger su información.
"Si el objetivo es combatir delitos como la extorsión, la estrategia no puede limitarse a la concentración de datos personales. Es necesario fortalecer las capacidades de investigación y mejorar la coordinación entre autoridades", mencionó.
Del Río aseguró que aún hay margen para corregir el rumbo. La autoridad debe transparentar sus procesos, establecer controles independientes y demostrar con hechos que los datos estarán protegidos.
La fecha establecida por la comisión es el 30 de junio; aún hay más de 60 días para exigir a las compañías telefónicas información clara sobre avisos de privacidad, medidas de seguridad y responsables ante posibles vulneraciones.
"Ningún registro será eficaz si quienes deben integrarlo no creen en él", finalizó.
