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SE VENDÍA LA DROGAlos hoyos en el CeresoZacatecas. Desmantelaron escondrijos de drogas, armas blancas, teléfonos celulares y objetos prohibidos; reordenamiento y gobernabilidad en el Cereso de Cieneguillas; mejoran condiciones internas tras la agudización de tensiones hace dos semanas

En el Centro Regional de Rehabilitación Social (Cereso) de Cieneguillas fue descubierta y desmantelada un área donde en agujeros en el subsuelo había gran cantidad de drogas, puntas (armas blancas), teléfonos celulares, entre otros objetos prohibidos. Encima, operaban tienditas de alimentos y dulces, con lo cual se dio un golpe certero a ese mercado negro, en tanto se investiga a posibles implicados, incluso custodios.

Por primera vez, en la última década, en ese Centro existe control interno y gobernabilidad, de acuerdo con aseveraciones de las autoridades estatales del Grupo de Coordinación Local que encabeza el gobernador Alejandro Tello Cristerna.

El homicidio, hace casi dos semanas, de varios de los líderes del grupo dominante, el Cártel del Golfo, así como el traslado, este año, de alrededor de 500 reos del fuero federal hacia centros de Ramos Arizpe, Coahuila, y últimamente a Ocampo, Guanajuato, permitió una reordenación de la población, debidamente planeada, para evitar mayores tensiones entre los grupos delincuenciales que conviven en el Penal.

LA SITUACIÓN QUE IMPERABA

Los antecedentes del enfrentamiento entre reos, ocurrido el pasado 31 de diciembre, el cual dejó ese día un saldo de 16 prisioneros muertos, apuntan a octubre y noviembre, cuando ingresaron al Cereso alrededor de 15 internos del cártel de Sinaloa. Fueron recibidos en población general. Comenzaron a planear cómo deshacerse de los líderes del Golfo, que representaban el grupo dominante, varios de los que murieron en el ataque.

Maquinaron un plan para asesinarlos. Llevaron un regalo, una gran caja envuelta, con moño, al “señor”, así llamado quien fuera el máximo líder abatido esa mañana, y quien tenía el control del Centro. En la caja traían las armas. Los que lo cuidaban no creyeron la treta y se confrontaron, aunque las armas dieron la diferencia, los mataron y en un segundo momento a otro reo de su propio grupo por considerar que incurrió en traición.

El saldo, al 2 de enero, fue de 17 muertos y 10 lesionados, los últimos, todos estables y ya reinsertados en la prisión.

EN 2019, TRASLADO DE 500 INTERNOS

En gran crisis y ante la solicitud reiterada de apoyo por parte del gobierno estatal, la respuesta del Gobierno Federal llegó el día 5 de enero con el traslado de 165 reos federales al Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) de Ocampo, Guanajuato, gran parte de ellos inculpados en la riña trágica.

Este hecho permitió a las autoridades realizar un reacomodo de la población penitenciaria para evitar tensión entre los grupos, además de descubrir y desmantelar escondites de drogas, armas, teléfonos celulares y otros, que se tenían ocultos en agujeros bajo el piso en un área de comercio de alimentos en el interior del Penal, una de las causas por las que fue cesado el director Antonio Solís Álvarez y nombrado, el día 8 de enero al relevo, el general de Brigada retirado, Ignacio López Flores, con más de 40 años de servicio ininterrumpido en el Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana.

En el Cereso fue recuperada el área de visitas conyugales que mantenía en su poder el cártel dominante y la de separos donde se refugiaba por temor otro grupo delictivo. Ya no hay líderes en el Cereso. Las áreas aludidas ya están funcionando para lo que son, según la versión oficial del secretario de Seguridad Pública, Ismael Camberos Hernández.

De acuerdo con las autoridades, al día de hoy, no hay hacinamiento, existe control interno y gobernabilidad, lo que se logra por primera vez en la última década.

Ya el 4 marzo del año pasado también fueron trasladados 267 reos del fuero federal al Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) de Ramos Arizpe, Coahuila.

Se reconoció que aún quedan 300 prisioneros del fuero federal, sin ser un Centro de alta seguridad, inmueble al que se le han realizado diversas adecuaciones, pero que su diseño de hace tres décadas no se corresponde con las necesidades para el resguardo de procesados y sentenciados de alta peligrosidad.

LA GUERRA ENTRE LOS CÁRTELES: AFUERA Y ADENTRO

Los cárteles que realmente están peleando todo el estado son el de Sinaloa y el de Jalisco. El lamentable acontecimiento al interior del Cereso, Cieneguillas, fue  un reflejo de lo que ocurre en el territorio de la entidad, de acuerdo con el Grupo de Coordinación Local en materia de seguridad.

El territorio zacatecano padece una guerra entre cinco cárteles principales. El cartel del Golfo es el dominante, con presencia en todo el estado. Tiene 250 personas privadas de su libertad en el Cereso Cieneguillas y se calcula el doble, 500, operando en la entidad.

Se tiene también al cartel regional de Los Talibanes, con 120 internos en el Cereso y el doble, 250 en actividades delictivas.

Figura, además, el cártel del Noreste con presencia muy fuerte en Fresnillo, Villa de Cos, Guadalupe y la capital del estado, entre otros municipios, con alrededor de 200 integrantes, que han transitado hacia los delitos del secuestro, extorsión y homicidio. Antes, los Zetas, fue dominante en la entidad, y con los traslados recientes solo hay presencia ya de 44 internos.

En el interior del Centro se tiene otra parte de la población que no pertenece a ningún cartel, pero para protección sí están organizados. Se denominan “Los paisas”, alrededor de 300 prisioneros quienes operaban en alianza con el Cártel del Golfo y hacían un total de 600 internos.

Se tiene un cártel que ha entrado a la entidad, que se encuentra en expansión, el Cártel de Sinaloa. Ha penetrado a los municipios de Mazapil, Miguel Auza, Juan Aldama, Cañitas y ya tiene presencia también en Fresnillo.

El cártel de Jalisco Nueva Generación solo tenía presencia en Nochistlán y Apulco, pero ya han entrado a Monte Escobedo y Valparaíso. Tienen una sociedad con el Cártel del Golfo.

DETRÁS, LA ESTRATÉGICA RUTA

La razón de la disputa por el control del estado es consabida: la estratégica ubicación de Zacatecas para el trasiego de drogas hacia el norte, estimulado permanentemente por la gran demanda de diversas sustancias desde Estados Unidos, que ya incluyen el llamado fentanilo, (opioide, más poderoso que la heroína y la morfina), así como por la apertura creciente del mercado en la propia entidad.

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