
Una historia de éxito
Zacatecas, Zac.- Tras ocho años de investigación y desarrollo, Kevin Robledo Sánchez logró crear un destilado artesanal elaborado a partir de chile guajillo, producto que hoy se comercializa en Zacatecas y comienza su expansión a otros estados del país.
En el marco del Día del Estudiante, la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) reconoce las historias de quienes han transformado su formación académica en proyectos innovadores. Tal es el caso de Kevin Robledo Sánchez, egresado de la Preparatoria 3 de la UAZ en Fresnillo, quien desarrolló un destilado elaborado a partir de chile guajillo, una propuesta inédita que combina investigación científica e identidad regional.
Originario de Fresnillo, Kevin recuerda con especial cariño su paso por la Máxima Casa de Estudios del estado, pues fue en las aulas de la Preparatoria 3 donde comenzó a fortalecer su interés por la investigación y el desarrollo tecnológico. Aquella curiosidad por comprender, experimentar e innovar marcaría el inicio de una trayectoria académica que años más tarde daría vida a un producto único inspirado en las raíces, los aromas y las tradiciones de su tierra.
La idea de crear un destilado a base de chile nació de los aromas y paisajes que marcaron su infancia en Fresnillo, municipio reconocido por su producción de chile seco. “¿Cómo traer ese aroma de mi infancia, esa esencia de nuestra tierra, a un producto que pudiera compartir con otras personas?”, fue una de las preguntas que impulsó el proyecto.

Sin embargo, convertir el chile en una bebida destilada representó un importante reto científico. Durante ocho años de trabajo, Kevin y su equipo desarrollaron una enzima capaz de transformar los azúcares presentes en el chile y una levadura especializada para soportar las condiciones propias de este ingrediente, permitiendo así su fermentación y posterior destilación.
El resultado fue un producto completamente nuevo en el mercado y único en el mundo, elaborado principalmente con chile guajillo de la región de Fresnillo. Actualmente, el destilado se distribuye en distintos municipios de Zacatecas y comienza a abrir mercado en ciudades como Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México.
Además de la innovación tecnológica, el proyecto incorpora elementos que reflejan la identidad zacatecana. Una de las características distintivas de la botella es la inclusión de hojuelas de plata comestible, un homenaje a la tradición minera de su familia y a las comunidades que han construido la historia económica del estado.
La propuesta también busca generar un impacto social y ambiental positivo pues los residuos del proceso de producción son aprovechados para elaborar una pasta con alto valor nutricional, bajo una filosofía de cero desperdicios que busca beneficiar a las comunidades locales y reducir el impacto ambiental.

Fotos: cortesía UAZ
Para Kevin, el éxito del proyecto no pertenece a una sola persona. Por ello, decidió que el producto llevara el nombre de “Fresnillo”, como una forma de reconocer el esfuerzo colectivo y el arraigo a la tierra que inspiró su creación.
“Queremos que el nombre represente a muchas personas; no solo a un apellido, una marca o una empresa. Queremos que los zacatecanos se sientan parte de este logro”, expresó.
Historias como la de Kevin Robledo Sánchez reflejan el talento, la creatividad y la capacidad de innovación de las y los estudiantes que han pasado por las aulas de la Universidad Autónoma de Zacatecas, demostrando que el conocimiento puede convertirse en proyectos que fortalecen la identidad regional y generan nuevas oportunidades para la sociedad.

