Opinión
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casillas votaci9nesManuel Ibarra Santos

A medida que avanza el horizonte político rumbo a la sucesión 2021, se posiciona, cada vez más, en el imaginario colectivo, la incuestionable idea del retorno de la izquierda <como un escenario probable>, por la conquista del poder público en Zacatecas. ¿Qué perfil de izquierda es lo que conviene a nuestra sociedad?

De Zacatecas para el país, a partir de 1998, luego de que nuestra entidad se convirtió en laboratorio político nacional, la izquierda dejó de ser en México un actor testimonial, intrascendente e irrelevante, para volverse una fuerza capaz de ganar innumerables entidades del país, hasta conquistar en el 2018, la presidencia de la República y la mayoría parlamentaria del Congreso de la Unión.

Hoy la izquierda es una realidad y se ha constituido en una maquinaria con experiencia para la conquista del poder, a pesar de las enormes contradicciones que pesan sobre su conciencia y su estructura, que laboriosamente se enfila hacia una nueva institucionalidad democrática.

Como en 1998, ahora también debemos preguntarnos, en la ruta del 2021, cuál es la izquierda que necesita Zacatecas para su desarrollo: será acaso la izquierda reformista, la revolucionaria, la anarquista, la nacionalista, la de tipo comunista o bien la izquierda corrupta, que nadie quiere ni desea.

En términos clásicos y ortodoxos, como la planteó la Revolución Francesa en 1792, requerimos simplemente de una izquierda moderna, no dogmática, que procure el cambio social, la justicia, que combata las desigualdades y ponga en el centro la defensa de la libertad individual y colectiva. No a las frivolidades que ofenden la dignidad del pueblo.

En Zacatecas, gracias a la manifestación inédita de un intenso movimiento ciudadano, en 1998, se condujo a la izquierda militante y partidaria a la conquista del poder público, hecho que abrió, posteriormente, los horizontes para el triunfo en otras entidades del país como Tlaxcala, Baja California Sur y Nayarit. Previamente, en 1997, la izquierda, con Cuauhtémoc Cárdenas, había adquirido el control político de la capital de la república, la ciudad más importante y numerosa del país.

Si las tendencias se mantienen, la izquierda volverá al poder en Zacatecas, de manera inexorable.

LA IZQUIERDA EN EL PODER DE ZACATECAS.

En 1998, un formidable movimiento ciudadano gestado en el campo y las ciudades, posibilitó la llegada de la izquierda al poder constitucional de Zacatecas. Pero hubo otros ingredientes que concretaron la ruptura y ayudaron a construir la primera alternancia política en nuestro Estado. Podemos mencionar los siguientes factores:

1).-El deseo del cambio radical postulado por la sociedad; 2).-La presencia de un candidato opositor carismático al gobierno de la entidad; 3).-La debilidad, las traiciones y las fracturas internas  mostradas por el hasta entonces partido hegemónico; 4).-Las evidentes  simpatías de los militantes de los otros institutos políticos a favor del proceso de alternancia; y 5).- La alianza estratégica que tejieron con inteligencia Andrés Manuel López obrador y Ernesto Zedillo, hecho que condujo a la construcción de una nueva geometría electoral en el país.

La experiencia de entonces en Zacatecas creó el horizonte para una emergente realidad electoral nacional, en donde el PRI y el PAN tuvieron que resignarse a compartir el poder político con la izquierda. Así, nacieron renovados equilibrios democráticos en México.

Con esta y otras experiencias, la izquierda mexicana adquirió vocación de mayoría y capacidad de competir por los puestos del poder público nacional. Eso lo alejó de ser un actor testimonial e irrelevante.

La izquierda mexicana, en muy corto tiempo, ha creado para su proyección de futuro, fortalezas inusitadas, que le otorgan ventajas competitivas en Zacatecas y en el país.

LOS DESAFIOS DE LA IZQUIERDA EN ZACATECAS.

La amenaza mayor que hoy enfrenta la izquierda mexicana procede de ella misma y tiene que ver con la división que experimentan sus corrientes y liderazgos nacionales y regionales, problema que no ha resuelto con racionalidad, madurez y pluralidad creativa. Este fenómeno pudiera conducir a la izquierda a un proceso de irremediable fragmentación y balcanización.

Tiene la izquierda otro reto importante: forjar una renovada identidad programática e ideológica (que los aleje del pragmatismo y cinismo que caracterizó a sus adversarios históricos), que le permita postular creíblemente un plan para lograr el futuro deseado para Zacatecas, que reduzca la pobreza, la marginación, la desigualdad y la corrupción.

La izquierda que busque ganar el poder público en Zacatecas necesita dejar a un lado la vieja y trágica sentencia de la violencia, la confrontación, los pleitos y la deshonestidad. Requiere desplazarse en la narrativa de la honestidad y la eficiencia al servicio del pueblo.

En Zacatecas, la izquierda cuenta, en el 2021, con otra oportunidad histórica para retornar a la conquista del poder público. Tiene que alejarse, para eso, de sus atavismos y anacronismos, para responder a una sociedad que exige cambios verdaderos. La moneda, de todas formas, está en el aire.

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